Mamá Psicóloga Infantil · Sara Tarrés · Orientadora Familiar
Orientadora Familiar  · Psicóloga Infantil

Cuando en casa se repite la misma escena y ya no sabes qué más probar

Sara Tarrés, psicóloga infantil y orientadora familiar Acompaño a madres y padres cansados de discutir, de gritar o de sentirse culpables. Miramos juntos qué pasa entre tú, tu hijo y el momento que vive vuestra familia, y buscamos pequeños cambios que podáis sostener.

Sara Tarrés, orientadora familiar y psicóloga infantil
Colegiada COPC 15709
Sara Tarrés
Orientadora Familiar
Psicóloga Infantil · Autora · Barcelona
Consulta online disponible
Las frases con las que suelen llegar las familias

¿Te suena
alguna de estas?

01

«No puedo más.»

02

«Estamos siempre discutiendo.»

03

«No quiero seguir gritándole.»

04

«He leído de todo y nada funciona en mi casa.»

05

«Quiero volver a disfrutar de mi hijo.»

Saber lo que habría que hacer y conseguir hacerlo en mitad de la escena son cosas muy distintas.

Si te reconoces en alguna de estas frases, probablemente ya lo has intentado de muchas maneras. Lo que pasa entre saber y poder hacerlo es justo lo que podemos mirar juntas.

Cómo trabajo

A veces no necesitas saber más.
Necesitas entender qué pasa entre lo que sabes y lo que acabas haciendo.

Una pauta puede ser buena y aun así no servir en tu casa. Por eso empezamos por vuestra situación concreta: ese hijo, esa madre o ese padre, y el momento que vive vuestra familia.

01
Miramos el momento en que salta

Qué pasó justo antes, qué sentiste, qué esperabas, qué hizo tu hijo después. Ahí suele estar la puerta para salir del circuito de siempre.

02
Te llevas algo concreto

Pensamos juntas un cambio pequeño, hecho para tu familia: otra manera de pedir, de poner un límite o de volver a hablar después de una discusión.

03
Miramos qué pasó después

Lo pruebas en casa y, si hace falta, revisamos cómo fue y lo ajustamos. Así vas ganando criterio propio para lo que venga.

04
Cabe todo lo que sientes

Puedes querer muchísimo a tu hijo y no soportarle ese día. Comprenderle tampoco significa permitirlo todo: los límites siguen teniendo su lugar.

«Yo no sé cuál es la solución a tu problema, pero sí sé cuál puede ser el camino para que empecemos a descubrirla.»
— Sara Tarrés
Qué puede cambiar

Lo que suelen
notar las familias

Los conflictos seguirán apareciendo, porque forman parte de la vida en familia. Lo que cambia es el lugar desde el que los vivís y cómo salís de ellos.

Más segura

Reconoces antes lo que está pasando y sabes por dónde empezar.

Más confiada

Puedes equivocarte, revisar y reparar sin sentir que lo has estropeado todo.

Más ligera

Distingues lo que es tuyo de lo que no te toca cargar.

Más conectada

El conflicto deja de ocupar toda la relación y vuelve a haber momentos buenos.

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